Gerente en tiempo de Crisis



     Los tiempos de crisis son para replantearse la forma de trabajar, es un trabajo para la introspección gerencial e incluso organizacional, identificando y evaluando  la cultura y el clima organizacional que viene haciéndose eco en nuestras maneras de laborar. Entonces, las crisis son épocas para nuevas oportunidades para nuevas maneras de hacer las cosas a fin de alcanzar los objetivos, optimizando los procesos.

 
     Es un proceso de adaptación y acomodación que apunta a la competitividad interna, sacando lo mejor de cada trabajador. Ese, es el papel del nuevo gerente en tiempos de crisis, aquel que se adapta y evoca en su equipo la resiliencia para seguir adelante. 

     En este sentido, el gerente debe observar si el liderazgo que viene ejerciendo va acorde para cumplir los objetivos planteados o si será de suma urgencia replantearse ejercer un liderazgo que permita la ejecución óptima de los procesos que se llevan a cabo en la gerencia que a su vez engranan con los de la organización, ya que cada gerencia no es un islote aparte si no una pieza importante para el éxito empresarial.

Recientemente fui testigo de cómo un gerente de liderazgo laissez faire, que a su cargo tenía un equipo con mucha experiencia en el área, coyunturalmente desapareció para convertirse en un líder burocrático que una vez le dio las herramientas a su nuevo equipo de trabajo se está convirtiendo en un líder transformacional, porque percibió prospectivamente que no debe limitarse a conseguir la estabilidad  sino proponer nuevas ideas, promoviendo el cambio a fin de que sea parte de la cultura organizacional.

     Ahora bien, el problema que han tenido las empresas en el país radica en que no han sido organizaciones inteligentes porque en su cultura organizacional no tenían previsto el cambio. Sé que algunos pensaran que nuestra crisis transciende muchos temas; no obstante el llamado es a nosotros mismos a promover el cambio positivo a una mejor manera de hacer las cosas.

     No se vislumbró que el cese de empresas significativamente importantes afectaría negativamente al desarrollo  de la nación. Menciono esto porque los planes estratégicos de las empresas deben ser flexibles a la economía nacional y no tener un comportamiento lineal y creciente sino moldeable, ¿cómo? 

1) cuidar y valorar el talento humano.
2) inversiones de pronto retorno.
 3) aumentar procesos de innovación, evaluando costo-beneficio.
4) sacar mayor provecho de las herramientas tecnológicas.
5) Redefinir el sistema de control interno.
6) replantear el plan estratégico ante el nuevo escenario. 

     El conocimiento nos permite reaccionar con racionalidad ante eventualidades futuras y lo aprendido es semilla de las innovaciones que nos fortalecen, lo que al final es meramente sabiduría gerencial.

Marina Aponte

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